Neurodiversidad y Locura: Hacia una filosofía de la mente no-ideal (PID2024-155717NB-I00)
Dentro del giro político en filosofía analítica, diversas aproximaciones convergen en la necesidad de teorías filosóficas no ideales. La filosofía no ideal implica el cuestionamiento de idealizaciones perniciosas en la base de las teorías filosóficas sobre diversos objetos de estudio, que reflejan y refuerzan prácticas opresivas y distorsionan la producción de conocimiento. En este contexto, NADIA busca desarrollar una filosofía de la mente no ideal basada en las reivindicaciones y demandas de dos movimientos por los derechos civiles que han cuestionado supuestos hegemónicos sobre la mente y la salud mental: el Orgullo Loco y el movimiento de la Neurodiversidad. Estos movimientos ofrecen una visión crítica tanto de los discursos médicos como de los discursos críticos tradicionales, con el objetivo de visibilizar la opresión, la resistencia y las diversas perspectivas de las personas con trastornos mentales y neurodivergentes, buscando un cambio de paradigma en salud mental.
El proyecto propone un marco interdisciplinario que reúne la filosofía de la mente, la filosofía de la psiquiatría, la cognición social y la psicología empírica, combinando el análisis conceptual con una metodología empíricamente fundamentada y socialmente comprometida. La hipótesis de trabajo es que el expresivismo mental—basado en la idea de que la atribución de estados mentales es una práctica principalmente normativa, regulativa y evaluativa, inserta en dinámicas sociales de «mindshaping»— puede fundamentar una explicación genuinamente no ideal de la mente que acoja las perspectivas de las personas neurodivergentes. Para ponerla a prueba, los objetivos específicos de NADIA abordan desafíos conceptuales clave relacionados con la relación entre diversidad cognitiva y trastorno mental; identidad y diagnóstico; autonomía y autorregulación; y el papel de las estructuras sociales en la generación de sufrimiento e injusticia. En última instancia, el proyecto busca no solo impulsar el debate filosófico, sino también contribuir a formas más inclusivas de producción de conocimiento e informar la investigación, políticas y práctica clínica en salud mental.